Cómo elijo la localización para unas fotos de comunión en La Siberia
No busco el sitio más bonito, sino el que funciona a la hora a la que vamos a estar allí. Te explico cómo lo decido.
Me lo preguntan mucho: “¿Dónde vamos a hacer las fotos?”. Y mi respuesta suele descolocar un poco, porque no empiezo por el sitio. Empiezo por la hora.
La luz manda, el sitio acompaña
Un sitio espectacular a las doce del mediodía da fotos mediocres: sombras duras bajo los ojos, el niño entrecerrando los párpados, el blanco del vestido quemado. Y un sitio del montón a la hora buena da fotos preciosas.
Por eso, cuando cerramos la sesión, lo primero que pregunto es qué tarde os viene bien. Con eso ya sé a qué hora tendremos la luz baja y cálida, y entonces elijo el sitio en función de por dónde caerá el sol ese día.
Lo que busco en una localización
Después de unos cuantos años haciendo esto por la comarca, tengo una lista corta de lo que hace que un sitio funcione:
- Fondo con profundidad. Que haya algo detrás del niño —árboles, una loma, agua— y que se pueda desenfocar. Un muro plano no da nada.
- Espacio para alejarse. Necesito poder abrir el plano y también irme lejos con teleobjetivo. Los caminos anchos y los prados abiertos son mejores que un rincón cerrado.
- Que el peque pueda moverse. Si hay que estar diciendo “cuidado, no te manches”, la sesión se acaba antes de empezar.
- Sombra cerca. Para descansar entre ratos, sobre todo en mayo.
- Que se llegue en coche. Nadie quiere caminar veinte minutos con un vestido de comunión.
La ventaja de La Siberia
Aquí hay algo que en otros sitios se paga caro: el campo empieza donde termina el pueblo. En Fuenlabrada, en Castilblanco, en Talarrubias, en cualquiera de los pueblos de la comarca, en cinco o diez minutos de coche estás en dehesa abierta, con encinas, agua cerca y sin nadie alrededor.
No hace falta reservar una finca ni pagar una entrada. Y eso significa que la sesión se puede hacer con calma, sin horario de cierre.
Si tenéis un sitio con significado, mejor
De todas las sesiones que he hecho, las que más me gustan son las que se hacen en un sitio que quiere decir algo para la familia: el campo del abuelo, la ermita del pueblo, el camino por el que va todo el mundo a pasear el domingo.
Técnicamente puede no ser el mejor sitio del mundo. Da igual. Dentro de veinte años, esa foto va a valer mucho más que una hecha en un lugar perfecto pero anónimo.
Así que si tenéis un sitio en la cabeza, decídmelo al reservar. Yo me encargo de encontrarle la hora buena.
¿Quieres ver cómo organizo las comuniones en tu pueblo? Tengo página propia para Herrera del Duque, Talarrubias, Castilblanco, Puebla de Alcocer y Siruela. Y aquí está la página completa de comunión.